Parece que el mundo del papel está pasando por un mal momento, y no me refiero precisamente a aquel que reciclamos si no al modo en el que consumimos la información. Y si antes usábamos cartas, ahora las hemos sustituido casi en su totalidad por el mail. Y si eso sucede en nuestro ámbito más privado, el profesional está sufirendo también importantes cambios. Es más, las redes sociales profesionales como LinkedIn ya nos permiten tener un curriculum en internet que se muestre a contactos que pueden estar buscando a personas para próximos trabajos.
Lo mismo ocurre para darnos a conocer a una persona en directo, quiero decir, fuera del mundo online. Y es que la cada vez más amplia variedad de aplicaciones también se aplican en este caso a la posibilidad de darnos a conocer por nuestras actitudes profesionales en el mundo real. Por ello, y sobre todo para los más ...