La política de Microsoft respecto a los estándares ha variado mucho con el tiempo, hay que reconocerlo. Hace años intentaban manipular directamente las implementaciones para favorecer sus propios productos y tecnologías. Desde hace un tiempo, al darse cuenta de que esa estrategia les ha perjudicado en más de una ocasión, han empezado a adoptar fielmente la mayoría de tecnologías desarrollada por la industria.
Y es que nadie puede negar que parte de la gran pérdida de cuota de mercado de uno de los productos estrella de Microsoft, Internet Explorer, se debe entre otras cosas a su lamentable soporte de estándares web. Una carencia absurda que durante años lastró la evolución tecnológica de la Web y ayudó a perpetuar a Microsoft en su estatus de monopolio. Sin embargo, la competencia surgió de donde menos se la esperaba: las cenizas de Netscape en forma de Fundación Mozilla.
Gracias al empuje de Mozilla pudimos disponer ...